CARACAS, Venezuela.- El presidente venezolano, Hugo Chávez, dio el puntapié inicial hoy a las celebraciones del Bicentenario de la Independencia de su país, después de regresar por sorpresa tras una operación por cáncer en Cuba que lo obligó a bajar su vertiginoso ritmo de trabajo.
Ataviado con la banda presidencial, y flanqueado por los generales del Estado Mayor en uniforme de gala, el mandatario se dirigió desde el Palacio de Gobierno al país mediante un discurso televisado, previo al desfile militar que abrió los festejos y al que no acudió personalmente. "Aquí estoy, en recuperación, pero aún recuperándome", afirmó. "Hemos iniciado otra larga marcha, hoy iniciamos un nuevo tramo de la gran escalada hacia la cumbre de la patria plena, independiente, soberana, socialista y humanista", agregó.
Aviones de combate surcaron el aire dejando estelas con el amarillo, azul y rojo de la bandera; militares venezolanos y de distintos países latinoamericanos desfilaron por el Paseo de los Próceres y hasta hubo una recreación de la declaración de la independencia con trajes de época.
"No tendríamos mejor manera de celebrar este día tan largamente esperado, que precisamente siendo independientes como lo somos de nuevo. Ya no somos colonia de nadie ni lo seremos nunca jamás", dijo el jefe de Estado, quien nacionalizó importantes sectores de la economía, comenzando por el petróleo, y siempre fue criticó la influencia de Estados Unidos en América Latina.
Con su regreso, Chávez consiguió mostrar que todavía está al frente del país petrolero, después de semanas de gobernar a control remoto desde Cuba. Su vuelta fue un alivio para muchos de sus aliados, quienes temían que podría pasar meses en la isla, a pesar de que sus discursos no lograron despejar dudas sobre el alcance de su enfermedad y sobre el manejo del gobierno.
La ausencia del líder socialista de 56 años en el desfile era notoria. El vicepresidente, Elías Jaua, y el canciller, Nicolás Maduro, fueron los encargados de presidirlo, acompañados por los mandatarios de Bolivia, Paraguay y Uruguay, entre otros líderes extranjeros invitados "Nadie puede sustituir a Chávez. Con Chávez todo, sin Chávez nada", dijo Douglas Palma, un jubilado de 72 años, en el Paseo de los Próceres, vestido con la clásica remera roja que identifica a los seguidores del mandatario venezolano. (Reuters-AFP-NA)